LAS COOKIES EN INTERNET

En los últimos meses las cookies han atraído un interés considerable en publicaciones sobre temas relacionados con los ordenadores, la Internet y la seguridad.

A pesar de que los grupos de anunciantes mantienen una guerra particular con ciertas organizaciones que promueven la intimidad en la Red, lo cierto es que las cookies continúan usándose extensivamente.

La mayoría de los usuarios ya pueden rechazar a voluntad las cookies desde sus navegadores o bien desde un número cada vez mayor de programas y extensiones al navegador que las bloquean. De esta manera son libres de elegir si prefieren la navegación con cookies o sin ellas, de decidir si desean arriesgar su intimidad a cambio de ciertas comodidades y de una navegación más individualizada.

Con el tiempo se verá cuál es el destino de las cookies, si caerán en el olvido o se convertirán en estándar aceptado para extender las posibilidades del protocolo HTTP.

Lo más importante es que entretanto los usuarios de Internet sean informados acerca de la naturaleza real de las cookies, quiénes las usan y para qué, y qué riesgo real suponen para su intimidad. Mientras no surjan estándares al respecto, nada como la información para combatir los miedos irracionales.



¿QUÉ SON?

Las cookies constituyen una potente herramienta empleada por los servidores Web para almacenar y recuperar información acerca de sus visitantes. Dado que el Protocolo de Transferencia de HiperTexto (HTTP) es un protocolo sin estados (no almacena el estado de la sesión entre peticiones sucesivas), las cookies proporcionan una manera de conservar información entre peticiones del cliente, extendiendo significativamente las capacidades de las aplicaciones cliente/servidor basadas en la Web. Mediante el uso de cookies se permite al servidor Web recordar algunos datos concernientes al usuario, como sus preferencias para la visualización de las páginas de ese servidor, nombre y contraseña, productos que más le interesan, etc.

Una cookie no es más que un fichero de texto que algunos servidores piden a nuestro navegador que escriba en nuestro disco duro, con información acerca de lo que hemos estado haciendo por sus páginas.

Entre las mayores ventajas de las cookies se cuenta el hecho de ser almacenadas en el disco duro del usuario, liberando así al servidor de una importante sobrecarga. Es el propio cliente el que almacena la información y quien se la devolverá posteriormente al servidor cuando éste la solicite.

Además, las cookies poseen una fecha de caducidad, que puede oscilar desde el tiempo que dure la sesión hasta una fecha futura especificada, a partir de la cual dejan de ser operativas.



 

ERRORES DE CONCEPTO SOBRE LAS COOKIES

Desde los comienzos de esta nueva tecnología, la expansión del uso de las cookies se ha visto seriamente retraída como consecuencia de una oleada de falsos rumores.

Las cookies no son más que un simple fichero de texto almacenado por el navegador del usuario en su disco duro, de modo que no sirven por ejemplo para revisar el contenido del disco duro, obtener información real sobre el usuario (como su dirección de email), ni para transmitir virus a las computadoras.



USOS DE LAS COOKIES

¿Quién no ha pensado alguna vez en acceder a un sitio y encontrarlo personalizado a nuestro gusto? ¿A quién no le gustaría cuando se conecta a su librería virtual que le avisen de las novedades sobre aquellas materias que más le interesan? ¿A cuánta gente le parece un engorro tener que teclear su nombre y contraseña cada vez que se conecta a un sitio de pago? ¿Nunca has visitado una página con montones de información por los que tienes que bucear para encontrar lo que te interesa? ¿No estaría bien que cuando quieres bajarte programas de la red, no tengas que especificar siempre que lo quieres para Windows95 o para Mac?

Personalización, ésa es la palabra clave. La Tela de Araña Mundial (WorldWideWeb) constituye una fantástica herramienta para crear presentaciones con el potencial de llegar a cualquier persona en cualquier lugar del mundo (con conexión a Internet, claro). Aunque la idea es muy atractiva, en la práctica ocurre que la información presentada en las páginas se torna impersonal. Es algo así como comprar un CD-ROM por el cual puedes navegar, incluso admirar animaciones y escuchar sonidos y música, pero que es igual para todo el mundo, y como todos sabemos, las mismas cosas no nos interesan a todos por igual. Lo que realmente nos gusta son los productos a nuestra medida, confeccionados especialmente para nosotros.

Nuestros ejemplos: