Nadie se pone de acuerdo sobre los orígenes de la pasta. Si bien durante mucho tiempo se ha aceptado que la pasta es de origen chino, también se afirma que fue Marco Polo el que introdujo ésta en el país asiático. Así mismo, hay que admitir que la pasta pudo haber surgido espontáneamente en diferentes partes del mundo.
Hay que cocer la pasta en una olla sin tapar, con agua y abundante sal; tras añadirla se la debe de remover constantemente con un tenedor de madera.
La pasta estará en su punto, al dente, cuando esté cocida por fuera, y un poquito menos por dentro, quedando finalmente un tanto dura y masticable.
Puede añadirse una nuez de mantequilla o una cucharada de aceite de oliva con el fin de que la pasta no se pegue, lo que no sucederá si se la revuelve de forma constante.
La pasta excesivamente cocida no es buena. Es mejor desecharla y proceder a una nueva cocción.
Secas:
-Pastas alimenticias.
Elaboradas por lo general con harina de trigo blando, o con mezclas de harina o semolina.
-Pastas alimenticias de calidad superior.
Todas las pastas elaboradas exclusivamente con sémola de trigo duro.
-Pastas alimenticia s compuestas o especiales.
Pasta esenciales pero enriquecidas con otros ingredientes. Como espinacas, gluten....
-Pastas alimenticias rellenas.
Las que contienen un relleno o farsa.
-Pastas dietéticas.
Las elaboradas con harina integral, cuya composición es salvado, sémola y harina.
Frescas:
Son las pastas que no han experimentado proceso de secado alguno y cuyo consumo es inmediato.
Volver con Nacho
|
Pagina Principal |
Gastronomia
|